julio 2, 2026
Portada » Blog » Paula Giménez y Lucas Aguilera permanecen secuestrados en Libia por llevar ayuda humanitaria a Gaza

Paula Giménez y Lucas Aguilera permanecen secuestrados en Libia por llevar ayuda humanitaria a Gaza

Pressenza: Bueno, vamos a estar charlando con Matías Casciabue. Él es director ejecutivo de Nodal. Y vamos a hablar del secuestro de 2 de sus compañeros, de Paula Jiménez y de Lucas Aguilera. Ellos están en Libia en una situación muy incierta. Debe haber muchos adjetivos que se pueden utilizar voy a dejar que Matías lo haga. No quiero meter ni más morbo ni más miedo del que ya debe haber en el aire. Matías, contanos. Gracias por estar aquí con nosotros. Contanos brevemente qué es lo que pasó con Lucas Aguilera y Paula Giménez. 

Matías Casciabue: Gracias, Mariano, por la posibilidad de hablar. Lucas Aguilera y Paula Giménez, directores de investigación de Nodal, del portal Nodal, de los equipos que están detrás de la producción de análisis estratégico de nuestro portal, integraban un convoy humanitario con Gaza como destino, un convoy terrestre que se llama Maghreb Sumud. Es parte, ¿no? Es el brazo terrestre de la flotilla. De la iniciativa de Global Sumud, que partió desde Mauritania al noroccidente de África, y que tenía un punto de convocatoria internacional a ciudadanos de países que no fueran de los países del Magreb, del norte de África, en Trípoli, en Libia. Allí se dirigieron los compañeros, se integraron finalmente al convoy terrestre como parte de sus equipos sanitarios. Paula es psicóloga y Lucas es médico veterinario, que también conoce mucho de producción de alimentos. Emprendieron viaje. En realidad, el convoy siguió viaje desde Trípoli hacia Egipto y de Egipto hacia la frontera con Palestina, con Rafah en la franja de Gaza y al llegar al denominado puesto de control militar 5+5, el convoy terrestre fue detenido. Es un convoy terrestre que había presentado todos los papeles que las autoridades de Libia Oriental habían solicitado. Y el convoy fue detenido. Hubo unas instancias de negociación para que el convoy pudiera avanzar. Y en la tercera reunión de negociación, a la cual habían sido convocados los 10 integrantes del equipo negociador del convoy terrestre, Lucas y Paula eran parte de ese equipo, fueron, sin mediar palabra, detenidos por las autoridades de Libia del Este. 

Esas autoridades de Libia del Este son autoridades de facto, tienen que ver con la guerra civil que ese país vive, que ha fragmentado el territorio luego de la caída de Muammar Gaddafi en el año 2011, que tuvo un pico de mucha violencia en el año 2020, pero que a partir de ahí se instaló un alto al fuego con monitoreo internacional, fijando estos límites de la fragmentación territorial de Libia. Y en este caso, las autoridades de Libia del Este frenaron el convoy y detuvieron a los 10 integrantes del equipo negociador ya hace 19 días. 

¿Qué sabemos de ellos? ¿Cómo están de estas 10 personas? Sé que tuvieron que hacer incluso una huelga de hambre para, digamos, poderse comunicar con la familia. 

Exactamente. Lucas, Paula y los otros 8 integrantes del convoy que fueron detenidos. Esto sucedió el 24 de mayo pasado. Desde esa fecha estuvieron incomunicados, incluso no teníamos pruebas de vida, hasta el día 3 de junio de este mes, donde finalmente el consulado italiano en Benghazi, en una ciudad del este de Libia, logró dar con ellos. Y el 4 de junio, luego de una prolongada huelga de hambre de 4 días, de huelga de hambre seca, como se le conoce, que es sin tampoco ingerir líquidos. Los secuestradores, porque en estos términos hay que decirlo, permitieron una primer llamada de los detenidos para con sus familiares, lo cual fue para nosotros una primera prueba de vida, porque el cónsul italiano que los pudo ver, solo pudo ver a sus dos connacionales de italianos, pero no a Lucas y a Paula. 

Así que, bueno, a partir de ahí lo que uno ve es que se ha ido regularizando, entre comillas, su detención. Hoy están en mejores condiciones. Esta semana también volvieron a hablar por teléfono con sus familiares, el día miércoles, ¿sí? Pero sí sabemos que su situación procesal, jurídica, se ha complicado. Supuestamente habían sido detenidos por migración ilegal, algo que a las claras es falso, porque ellos estaban en territorio libio con un visado proporcionado y otorgado por el gobierno reconocido internacionalmente, que es el gobierno de Libia de Trípoli, la Libia del Acuerdo Nacional. Estas autoridades reconocieron ese avisado y les adjudicaron una situación de migración ilegal, pero con el correr de los días se les prorroga permanentemente la detención, a condición de investigarlos por otras causas, no solo ya de migración ilegal, sino de reunión ilegal, de protestas en un lugar prohibido, etcétera, etcétera, etcétera. Por supuesto, violando todas las garantías del debido proceso y, efectivamente, también violando el derecho internacional de los derechos humanos, ¿no? 

Porque, evidentemente, incluso al día de hoy, ni Lucas, ni Paula, ni los ocho detenidos tienen una representación legal, un abogado que los defienda. Esa es la situación tan límite y extrema que están viviendo. Por supuesto, en un marco de un poquito de tranquilidad de que, efectivamente, están vivos y están mejor que los primeros días de su detención, donde, efectivamente, no sabíamos dónde estaban directamente.

Nos contabas de la gestión realizada por la diplomacia italiana. Tengo entendido que desde España también se movilizaron. ¿Qué otra cosa nos podés contar de esas gestiones y qué es lo que ustedes están pidiendo que se active, qué más tendría que pasar desde ese lugar? 

La verdad que la Cancillería, el cuerpo diplomático italiano ha estado muy firme en las negociaciones. La presencia de España, al mismo tiempo, convalidó ese proceso y dio marco a una solicitud nuestra. Porque las autoridades de la Cancillería Argentina no vienen acompañando con fortaleza política el reclamo de su liberación. Sí está en diálogo el cónsul argentino en Túnez, que es la autoridad concurrente en Libia, porque en Libia, Argentina no tiene un cuerpo diplomático. Pero la presencia de España convalida esta idea de que, efectivamente, hace falta que la Cancillería Argentina se haga con su cuerpo diplomático presente en el lugar de su detención, que es en Benghazi, en la ciudad de Benghazi. Porque sí es cierto, Italia tiene un consulado general en esa ciudad, pero España no. Entonces, en algún momento decían, bueno, solo puede negociar Italia porque es la única que tiene presencia consular ahí. La presencia de España niega ese argumento de que solo era Italia quien podía hacer esta cuestión y nosotros, junto con las familias, ya estamos exigiendo que, efectivamente, haya un cuerpo diplomático presente en el lugar de la detención, que, efectivamente, pueda entrevistar a sus dos connacionales, nuestros connacionales, Lucas y Paula, y que puedan ellos mismos, como un cuerpo diplomático, instrumentalizar también la defensa, ¿no? 

Efectivamente, poder entrar en diálogo con equipos de abogados que están hoy tratando de ejercer la representación de los 10 detenidos, repito, en un contexto muy limitado porque no termina, incluso, estas autoridades libias del Este y su poder judicial, dicho entre comillas, autorizando de manera plena esa defensa y que para eso es, por supuesto, muy importante la presencia y el acompañamiento consular. El cónsul radicado en Túnez se ha portado bastante bien, pero trabaja y articula toda la situación diplomática, procesal, judicial y humanitaria de Lucas y Paula desde la ciudad de Túnez, a 1.700 kilómetros del lugar de su detención. 

Entonces, la situación exige que las autoridades de cancillería argentinas tomen otra decisión política y que no sea simplemente la actuación técnica de un cónsul diplomático de carrera o de una dirección general de argentinos en el exterior, que son las dos áreas de la cancillería que se están moviendo. Esa es la situación que exigimos, ¿no? Que Pablo Quirno, que la cancillería con Pablo Quirno en la cabeza, empiece a estar al frente de una negociación internacional porque lo que está claro es que no es un problema de migración ilegal, no es un problema de reunión ilegal ni de protesta en un lugar prohibido, sino que tiene que ver con un nuevo bloqueo a una iniciativa de ayuda humanitaria con destino a Gaza. Y en ese marco, las autoridades de la cancillería argentina deberían entender que esto tiene una dimensión política y geopolítica y que deben actuar en consecuencia. 

Sí, quizás ahí es donde chocan los intereses, ¿no? Si fuera quizás un secuestro aleatorio de un comando guerrillero musulmán sería muy distinto que si es una cuestión realmente que tiene que ver con la geopolítica o la política local de Israel y la ocupación de Palestina y el genocidio.

Absolutamente. Pero bueno, la cancillería y sus autoridades en especial son de las áreas del Estado donde el funcionariado debe actuar a nombre del Estado y no del gobierno. Deben actuar a nombre de la totalidad de las y los argentinos y no de un pequeño grupo faccioso con sus particulares y determinadas posiciones políticas. Esto es efectivamente asumir el rol de Estado, de presidir, de dirigir, de ser el ministro de Relaciones Exteriores de la República Argentina. Y así como actuaron en defensa de connacionales, los últimos dos casos conocidos son el del gendarme Nahuel Gallo investigado por espionaje ilegal por la justicia venezolana o el caso de la joven abogada argentina detenida e investigada en Brasil por racismo, que es un delito tipificado penalmente en Brasil, el gobierno actuó de manera decidida. Las autoridades políticas, la cancillería actuaron de manera decidida para tratar de conseguir su liberación. Bueno, en los mismos términos y condiciones, tienen que hacer lo mismo con Lucas y Paula, o al menos actuar mucho más decididamente de lo que están haciendo, porque esto no es un problema técnico-diplomático, esto es un problema geopolítico. Y la vida de sus connacionales es una responsabilidad indelegable de sus deberes de funcionarios públicos. Entonces, no tiene que haber lugar a dudas ni a suspicacias de parte de las mismas, ¿no es cierto? 

Desde Pressenza les enviamos toda nuestra solidaridad y acompañamiento en este tránsito tan horrible. La verdad que es horrible cuando uno sabe que tiene compañeros en situaciones… Lamento tener que decirlo, pero de vida o muerte, ¿no? Y bueno, hay que activar todas las acciones que se puedan hacer, tocar todos los botones que sean necesarios. Matías, ¿hay algo más que quieras decirnos, que te parezca importante, algún mensaje final? 

No, agradecerles profundamente y saber que es la presión política, social, mediática, la que efectivamente los va a traer de vuelta a casa. Hay que seguir instando el accionar internacional, hay que seguir exigiendo el accionar de las autoridades de la Cancillería Argentina. Para nosotros eso es lo fundamental. Y, por supuesto, agradecer el enorme acompañamiento. Si nosotros estamos pudiendo instalar el tema, la discusión en la agenda argentina, es porque efectivamente no estamos solos como Nodal, ni mucho menos, no están solas las familias. Hay toda una sociedad argentina realmente movilizada y también una sociedad a nivel mundial, porque efectivamente no es, el eje nunca es el convoy de ayuda humanitaria, no lo puede ser ni siquiera la situación tan delicada que viven 10 integrantes de un convoy de ayuda humanitaria. La situación que debe preocuparnos y alarmarnos es la situación de Palestina, que sufre un genocidio, un genocidio incuestionable, innegable, transmitido las 24 horas del día por los medios de comunicación y las redes sociales, y que no lo decimos nosotros, no lo dice Pressenza, no lo dice Nodal, lo dice la Corte Penal Internacional de Justicia, que quiere tener sentados en el banquillo de los acusados a las máximas autoridades de Israel por lo que está aconteciendo en Gaza. Eso es central, seguir entendiendo que en Palestina se está discutiendo qué tipo de humanidad va a construir finalmente la sociedad mundial en el siglo XXI, y en esa tenemos que estar todos muy claros y conscientes. 

Muchísimas gracias por conectarte aquí con nosotros y contarnos de primera mano todo lo que está sucediendo. Un abrazo grande. 

FUENTE: pressenza.com