julio 8, 2026
Portada » Blog » Elecciones en Perú: un fraude ‘extranjero’

Elecciones en Perú: un fraude ‘extranjero’

Una hipótesis de fraude “extranjero” que pudo darse en la segunda vuelta electoral realizada en Perú fue desarrollada por Sergio Pascual, ingeniero de telecomunicaciones y antropólogo en España, ex primer secretario de organización de Podemos, y además, colaborador en misiones de observación electoral. Su investigación para el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica – CELAG DATA da luces sobre los resultados electorales, donde Keiko Fujimori ganó con el voto extranjero.

Según la investigación de Pascual, las tendencias en el conteo (primero Keiko Fujimori con el voto urbano, luego Roberto Sánchez con el masivo voto rural y luego Fujimori con el voto extranjero) tienen una explicación que se encuentra días antes de las elecciones.

“Desmenuzando” los hechos

El artículo desmenuza los hechos: “¿Qué ocurrió con el voto en el extranjero en la segunda vuelta electoral? Para entender qué estaba ocurriendo tenemos que retroceder unas semanas, al 21 de abril de 2026, apenas 10 días después de la primera vuelta electoral. En esa fecha, Piero Corvetto, hasta entonces un respetado jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, dimitía sorpresivamente. La Junta Nacional de Justicia (JNJ) le acababa, ‘casualmente’, de abrir una investigación preliminar. ‘Casualmente’, los miembros de la Junta Nacional de Justicia que iniciaron el proceso habían sido elegidos para el periodo 2025-2030 por una comisión especial del Congreso controlada por Fuerza Popular (el fujimorismo) y sus aliados.

Solo dos días más tarde, en otro movimiento inesperado, se nombraba canciller a Carlos Pareja Ríos. Pareja es fujimorista y no lo oculta. En su página de Facebook tiene fotos con el principal asesor de Keiko Fujimori, Carlos Díaz-Rosillo. Pareja ocupó cargos de confianza durante el Gobierno de Alberto Fujimori (director de Asuntos Suramericanos, ministro consejero de la Embajada en Chile y asesor de la Vicecancillería). De hecho, fue Alberto Fujimori quien lo ascendió a embajador y lo envió a uno de los más prestigiosos destinos diplomáticos: la Embajada de Perú en España.

Así, apenas unos días después de la primera vuelta, dos personas clave para el control electoral habían sido sustituidas y reemplazadas en Perú. Tan solo unas semanas más tarde, el 29 de mayo, comenzaban a desvelarse las razones de estos cambios. La nueva dirección de la ONPE aprobó la Resolución Nº 000090-2026-JN/ONPE. La resolución, de título “Lineamientos para las Actividades Electorales en el Extranjero – Segunda Elección Presidencial 2026” establecía un cambio trascendental en el conteo del voto exterior”.

Se vulneró intangibilidad normativa

La investigación también señala que históricamente en el procedimiento general de elecciones electorales, el voto del extranjero siempre fue el primero en incorporarse al conteo, por las diferencias horarias en los diferentes continentes, con votos escaneados y digitalizados desde las sedes remotas de los consulados.

Sin embargo, con la nueva norma, se vulneró “la intangibilidad normativa, que prohíbe cambiar normas electorales durante el año anterior a las elecciones”; y además su irregular traslado rompió gravemente la cadena de custodia de los sufragios.

Destaca asimismo, el papel que cumplieron los mass media peruanos que comenzaron a divulgar que el voto extranjero lo cambiaría todo. “Algo’ progresivamente ‘corregía’ la incorporación de votos rurales a favor de Sánchez. Según los fujimoristas, ese ‘algo’ era la incorporación tardía de los votos del exterior” señala Pascual.

“¿Tenía sentido esta hipótesis? Una vez terminado el escrutinio resultaba sencillo simularla: bastaba con pretender que se habían contabilizado todos los votos de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en el exterior a priori, como si hubieran llegado en la primera fase del conteo -como sucedió en la primera vuelta-. Al simular que estos votos ya estaban computados, se descontaría su efecto en la fase final del conteo y -teóricamente- podría observarse cómo en esa fase final sólo quedaba el efecto del voto rural.

Cuando realizamos ese ejercicio la tendencia seguía difiriendo de lo esperable. Efectivamente, Sánchez habría tardado más en revertir la distancia con Fujimori, pero al aproximarse al 98% de escrutinio, ya incorporada buena parte del Perú rural, habría conseguido revertir toda la desventaja, incluido el voto exterior.

Parece evidente que algo sucedió en el escrutinio peruano. ¿Por qué ‘casualmente’ las actas pendientes de revisión correspondían mayoritariamente a zonas donde el fujimorismo es mayoritario? ¿Por qué la JNJ forzó el cambio del jefe de la ONPE en un momento crítico como el intermedio entre primera y segunda vuelta? ¿Por qué el interés en dejar para ‘el final’ los votos en el exterior que siempre se contaron primero?

Muchas preguntas y muchos indicios de que algo más que los votos apoyaron a Keiko Fujimori en esta pasada elección en el Perú” evalúa el investigador.

Puede ver el artículo original en el siguiente link: https://www.celag.org/elecciones-en-peru-un-fraude-extranjero/

FUENTE: pressenza.com