Cuarta Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia: partiendo desde los territorios
Dos intensos momentos de diálogo e intercambio tuvieron lugar en la ciudad de Cecina (Italia) entre el sábado 7 y el domingo 8 de febrero: dos jornadas que aunaron reflexión, propuestas políticas, dimensión cultural y prácticas concretas de noviolencia, conectando el ámbito local con una visión global.
Encuentro del sábado en la biblioteca
Gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Cecina, la reunión del sábado se celebró en la Biblioteca municipal, un lugar simbólico de conocimiento compartido, accesible y abierto a la pluralidad de voces. La biblioteca resultó un espacio ideal para acoger un debate profundo pero inclusivo, capaz de reunir a ciudadanía activa, asociaciones y el mundo de la cultura y la educación.
Participaron representantes de diversos comités promotores de la Marcha Mundial (de Turín, Milán, Trieste, Fiumicello, Vicenza, Verona, Florencia, Roma, Rijeka – Croacia), representantes institucionales (de Cecina, Rosignano Marittimo, Pomarance) y numerosas asociaciones locales y nacionales, entre ellas Un Ponte Per, Campus del Cambiamento, Pax Christi, ANPI, Legambiente, Mestlžaje, Dante Alighieri y Libera.
Entre los asistentes se encontraban también un miembro de la Cátedra UNESCO para el Mediterráneo de las Universidades de Mesina y Valencia y un profesor de la Universidad de San Marino. Se mencionó asimismo la colaboración con la Universidad de Perugia, lo que confirma la atención y la implicación del mundo académico en la Marcha Mundial. Otros comités promotores (Génova, Bolonia, Palermo, Brescia, Varese), que no pudieron asistir, enviaron igualmente sus saludos y su apoyo a la iniciativa.
Durante el Encuentro se reiteraron y relanzaron las reivindicaciones centrales de las anteriores Marchas Mundiales, que siguen siendo hoy urgente y dramáticamente vigentes. Que en concreto son resumidamente:
- solicitar a los gobiernos la firma y ratificación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPNW), con el fin de evitar una posible catástrofe planetaria y liberar recursos destinados a las necesidades fundamentales de la humanidad;
- impulsar una reforma de las Naciones Unidas que garantice la participación real de la sociedad civil, la democratización del Consejo de Seguridad (transformado en un auténtico Consejo Mundial de Paz), y la creación de un Consejo de Seguridad Ambiental y Económico capaz de salvaguardar prioridades vitales: alimentación, agua, salud, medio ambiente y educación;
- promover la inclusión de la Carta de la Tierra en la Agenda Internacional de Objetivos de Desarrollo Sostenible, para abordar de manera sistemática el cambio climático y las causas de la insostenibilidad ambiental;
- extender la Noviolencia Activa a todos los ámbitos de la vida social, con especial atención a la educación, para que se convierta en una auténtica fuerza de transformación cultural;
- hacer valer el derecho a la objeción de conciencia y denunciar todas las formas de violencia.
Se propuso incorporar algunos elementos clave a estas reivindicaciones en el Manifiesto de la IV Marcha Mundial en las ciudades: desarme convencional, retorno al respeto del derecho internacional, una apuesta aún más decidida por la difusión de la noviolencia activa en escuelas y universidades, y la creación o el fortalecimiento de centros locales permanentes de noviolencia.
También se dedicó un amplio espacio al tema de la comunicación, con la propuesta de un plan de difusión capaz de dar la máxima visibilidad a las iniciativas desarrolladas en las distintas ciudades, que se llevará a cabo mediante la creación de un grupo de trabajo ad hoc que involucre también a estudiantes universitarios.
La Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia, incluso cuando atraviesa una sola ciudad, nunca camina sola. Cada paso que da se inscribe en una red más amplia de travesías, marchas y peregrinajes que, en diferentes partes del mundo, eligen la noviolencia como lenguaje universal. Así ocurrió con Jai Jagat en 2019-2020, cuando la Marcha Mundial se cruzó con un “recorrido global por la justicia y la dignidad”; y así ha sucedido en caminos compartidos en Italia, desde la marcha de los monjes en Milán hasta tramos de la Vía Francígena, donde el caminar lento se convierte en escucha, presencia y vínculo.
Hoy, esa misma inspiración resurge en la travesía de monjes budistas en Estados Unidos, una caminata silenciosa por la Paz que atraviesa territorios y conciencias, recordándonos que la paz no es una idea abstracta, sino una práctica cotidiana. Mirando más atrás en el tiempo, nuestra tierra también está surcada por rutas que hablan el mismo lenguaje: los caminos vinculados a Francisco de Asís, que aúna sencillez, diálogo y desarme interior, o las antiguas vías que, desde Apulia por mar, abren nuestra mirada hacia Oriente y el Mediterráneo como espacio de encuentro.
Este es el contexto de la Caminata por la Paz a Jerusalén, presentada a la prensa en Trieste el 29 de enero y lanzada oficialmente el 31 de enero de 2026 desde la localidad española de Finisterre. La Caminata por la Paz es una marcha europea por la paz que recorre ciudades y territorios con el objetivo de llegar a Al-Quds/Jerusalén entre 2026 y 2027, invitando a participar a quien lo desee durante un día, una semana, un mes o todo el trayecto, en nombre de la justicia, la paz y la dignidad humana.
El proyecto incluye rutas que atraviesan la región Alpe Adria, conduciendo a los caminantes desde Liubliana a través de Trieste, Koper, Rijeka y Sarajevo, donde confluyen participantes de toda Europa. Iniciativas como esta no solo denuncian los conflictos que incendian el planeta, sino que representan también una forma de acción colectiva noviolenta, una peregrinación de paz abierta a todos, en la que cada paso se convierte en oportunidad de encuentro, diálogo y construcción de vínculos más allá de fronteras, culturas y credos.
Al término de la jornada del sábado, las personas asistentes visitaron la exposición de carteles de Pablo Picasso, centrada especialmente en las obras dedicadas a la paz, que aportó una inspiración simbólica y creativa adicional para la Marcha.
Domingo en la sede de Fuori dal Comune
La reunión del domingo, celebrada en la sede de Fuori dal Comune, contó con la presencia de representantes de algunos de los comités promotores de la Marcha Mundial, concejales, presidentes de comisión y asesores del Ayuntamiento de Cecina, así como de numerosas asociaciones locales. Comenzó con un breve resumen de lo planteado el día anterior.
Se subrayó con fuerza la importancia de las administraciones locales y el papel central de las escuelas como lugares fundamentales para la educación y la formación en noviolencia. Mia Bintou Diop, vicepresidenta de la Región de Toscana, intervino también durante el encuentro, destacando lo valiosas que son oportunidades de diálogo como esta. Especialmente en el contexto actual marcado por conflictos altamente visibles y otros demasiado a menudo olvidados. Señaló, asimismo, cómo desde debates constructivos pueden surgir proyectos concretos, en los que las instituciones están llamadas también a realizar una contribución activa.
Se mencionó igualmente la existencia de una mesa redonda regional sobre noviolencia en Emilia-Romaña como una experiencia significativa de la que aprender, fortalecer y tejer redes. Durante el debate, emergió la necesidad de que las actividades culturales y deportivas relacionadas con la paz y la noviolencia mantengan un estilo «ligero pero profundo», capaz de llegar a todos sin sacrificar la radicalidad de los contenidos.
La reflexión se centró en el respeto al debate político y en la necesidad de retornar a la diplomacia como herramienta prioritaria para la resolución de conflictos. Se insistió en que lugares como Cecina y otros municipios de, dimensiones similares, son espacios idóneos para reunir a distintos actores sociales y tejer alianzas con capacidad de incidencia real. Actuando, de este modo, tanto desde la base como desde las instituciones, en un contexto histórico marcado por una preocupante escalada armamentística.
El debate no pasó por alto a las pequeñas comunidades descentralizadas, a menudo elegidas como lugares alternativos para vivir, vinculadas a los ritmos de la tierra y a las prácticas de agricultura ecológica, que pueden convertirse en auténticos laboratorios de cultura de paz y noviolencia.
Murales y creatividad
Debido a la lluvia de los días previos, no fue posible realizar el mural previsto. Sin embargo, se compartieron ideas y sugerencias, partiendo de la frase: «Lleva la paz en ti mismo y transmítela a los demás» (Silo), inspirándose en las creaciones de los escolares, estimuladas por los carteles de Picasso dedicados a la paz.
Una cita aplazada, pero no cancelada: una promesa de continuidad y una invitación a transformar palabras, imágenes y símbolos en acciones concretas de noviolencia.
Fuente: pressenza.com
