La democracia en Cuba
Sigo con Cuba porque viví más de 6 años asilada allí con mi marido y dos hijos pequeños y conozco bien como son las cosas. Claro que ahora todo es mucho peor, pero he mantenido contactos y también leo.
¿No hay democracia en Cuba? ¿Porque la democracia depende de que se hagan elecciones periódicas y que ganen los que sacan más votos y que los dirigentes vayan cambiando?
No, no es así. En los países con regímenes parlamentarios, los jefes de gobierno pueden durar muchos años si los acompaña la suerte y la salud. Así ha ocurrido en Europa, en Alemania, Italia, Países Bajos, Suecia, Austria e Inglaterra, mejor dicho en el Commonwealth.
En Cuba, la Asamblea Nacional del Poder Popular, que es el máximo órgano de poder, elije, de entre sus diputados, el Consejo de Estado y el presidente del mismo. El presidente del Consejo de Estado es jefe de Estado y jefe de Gobierno. El jefe del Gobierno cubano primero tiene que haber sido elegido diputado por la población de su distrito o su barrio.
Me invitaron a visitar una de estas Asambleas: allí cualquier persona mayor de 16 años puede proponer al vecino que le parezca. Se señalan sus méritos y también cualquiera otro vecino puede oponerse. Se vota y se elige. Así va subiendo la elección a Asambleas locales, provinciales y finalmente a la Asamblea Nacional. Naturalmente, muchos de los elegidos en la base van quedando en el camino. Al final sólo se eligen 612 diputados, que son los mejores. No cobran sueldo porque paralelamente deben seguir con sus trabajos anteriores. Así nunca se alejan del las personas más humildes porque viven y trabajan en el seno del pueblo.
Se podrían dar muchos más detalles sobre este proceso, pero sería demasiado largo. Lo pueden buscar en Internet.
¿Y la tan mentada democracia de Estados Unidos? Muy sencillo y todos lo sabemos; allí el que saca más votos puede perder y el que saca menos, ganar. Esos han sido los casos más famosos en que el que saca más votos populares, pierde.
Hay numerosos casos, pero les pongo los más connotados:
Elecciones presidenciales de 1888: Benjamin Harrison vs. Grover Cleveland
Grover Cleveland obtuvo la mayoría del voto popular, pero perdió en el Colegio Electoral ante Benjamin Harrison. Cleveland ganó en el sur, pero Harrison se impuso en el norte y el oeste, obteniendo 233 votos electorales frente a los 168 de Cleveland. Este caso estuvo marcado por denuncias de fraude.
Grover Cleveland obtuvo la mayoría del voto popular, pero perdió la presidencia en el Colegio Electoral ante Benjamin Harrison.
Elecciones presidenciales de 2000: George W. Bush vs. Al Gore
El caso de 2000 es uno de los ejemplos recientes más discutidos de la discrepancia entre voto popular y voto electoral. Al Gore, el candidato demócrata, superó al republicano George W. Bush en el voto popular por más de 500.000 votos. Sin embargo, la elección se decidió en el estado de Florida, donde, tras un estrecho recuento y diversas demandas judiciales, Bush fue declarado vencedor por solo 537 votos. La Corte Suprema intervino finalmente y resolvió el caso en favor de Bush, quien obtuvo 271 votos electorales frente a los 266 de Gore, sellando uno de los resultados más controvertidos de la historia reciente.
Elecciones presidenciales de 2016: Donald Trump vs. Hillary Clinton
En 2016, la exsecretaria de Estado y candidata demócrata Hillary Clinton ganó el voto popular con casi 2,9 millones de votos más que Donald Trump. Sin embargo, Trump se aseguró la presidencia al obtener 304 votos electorales frente a los 227 de Clinton, tras ganar en estados clave como Pensilvania, Michigan y Wisconsin. Esta victoria volvió a encender el debate sobre el Colegio Electoral, pues muchos cuestionaron la representatividad de un sistema que permitió este desenlace.
Y lo peor es que esta gente le quiere dar a Cuba y a todos nosotros, lecciones de democracia.
FUENTE: pressenza.com
