Perú – Elecciones 2026: Pronunciamiento por la Paz Social y Estado de Derecho
A cuatro días de las Elecciones Generales 2026, realizadas el pasado domingo 12 de abril, el escrutinio de votos para presidente, senadores y diputados sigue en marcha. Y ante la incertidumbre, algunos candidatos aprovechan para “jalar agua para su molino”, generando más zozobra en la población y azuzando a la anulación del proceso electoral realizado. ¿La historia reciente, cuando Keiko Fujimori (representante de la derecha) negó el triunfo de Pedro Castillo (representante de la izquierda) se repite?
Las distintas denuncias de «fraude» por el hallazgo de cédulas y actas marcadas irregularmente con el símbolo de la “K” (hecho que no mencionan los candidatos) deberán ser investigadas y, sancionar a los responsables; sin embargo, estos hechos no pueden ser utilizados para descabezar la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en pleno proceso electoral y dejar a la deriva la responsabilidad de la segunda vuelta, sobre todo porque ya padecemos el copamiento de las instituciones autónomas y solo falta la ONPE. Nuestra Constitución prevé la culminación del proceso, mientras se investiga.
En ese contexto, se hace necesario un llamado a la calma y al respeto del Estado de derecho. Por ello, el Acuerdo Histórico Ciudadano (AHC), que aglutina diversas organizaciones y coaliciones sociales, productivas, juveniles, profesionales y culturales democráticas, emite el siguiente comunicado, en aras de la paz social y la culminación de las Elecciones Generales 2026 con la debida transparencia. Aquí el comunicado:
PRONUNCIAMIENTO
GARANTIZAR LA VOLUNTAD CIUDADANA,
RESPETAR EL ESTADO DEMOCRÁTICO DE DERECHO.
Manifestamos nuestro firme compromiso con la defensa del sistema democrático, la vida y la lucha contra el crimen organizado. En ese marco, reafirmamos el respeto irrestricto a la voluntad ciudadana expresada en las urnas. En dicho marco advertimos que ciertas reformas electorales, específicamente de los últimos dos años, no han sido adecuadas para los votantes.
En el Perú, como cantan nuestros pueblos, esta democracia ya no es democracia. No vivimos una competencia electoral común, normal, sino una disputa entre opciones que promueven una deriva hacia una “dictadura electoral” y aquellas que buscan abrir condiciones para transitar una recuperación democrática con participación activa de la ciudadanía -y los pueblos- titular del poder que delegamos a través del voto.
Rechazamos categóricamente cualquier narrativa infundada de fraude que pretenda deslegitimar el proceso electoral sin pruebas fehacientes, pues dichas afirmaciones vulneran la paz social y debilitan la confianza en las instituciones.
No obstante, expresamos nuestra profunda preocupación e indignación ante las negligencias reportadas en el traslado y la custodia del material electoral en algunas zonas, situación que debe ser ponderada por las autoridades electorales conforme a la normativa vigente.
Exigimos que se respete la autonomía y la labor constitucional del sistema electoral hasta la culminación de la fase de proclamación de electos tras la segunda vuelta, sin perjuicio del inicio de investigaciones correspondientes, siempre que no lesionen el normal desarrollo del proceso y cronograma electoral.
Finalmente, instamos a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a actuar con la máxima celeridad, transparencia y rigor técnico para resolver las controversias que se iniciarán en los siguientes días, referidos a pedidos de nulidad, actas observadas y solicitudes de recuento de votos.
Hacemos un llamado a la ciudadanía y a los actores políticos a mantener una vigilancia democrática activa y pacífica, y promover una ciudadanía organizada que contribuya a recuperar el Estado democrático de derecho.
El Acuerdo Histórico Ciudadano coadyuvará en este esfuerzo, articulando las 06 Condiciones Democráticas para un buen gobierno participativo, propuestas con organizaciones y coaliciones sociales, productivas, juveniles, profesionales y culturales democráticas, con el fin de garantizar condiciones de independencia frente a las futuras autoridades electas y de ejercer un adecuado equilibrio, control y contención ante nuevas amenazas contra una democracia real.
FUENTE: pressenza.com
