Conducta Empresarial Responsable sumó nuevos miembros y fortaleció la integridad empresarial en Ecuador
La iniciativa reunió a empresas, gremios, universidades y organismos internacionales para impulsar una cultura de ética, transparencia y buenas prácticas en el sector privado ecuatoriano.
Quito, julio de 2026.- La construcción de un entorno de negocios más transparente y confiable requiere del compromiso conjunto entre empresas, academia y sociedad civil. Bajo esa visión, Conducta Empresarial Responsable (CER) realizó el pasado 21 de julio su Segundo Encuentro Nacional, una jornada que marcó un nuevo avance en la consolidación de una cultura empresarial basada en la integridad, la ética y la acción colectiva en Ecuador.
El encuentro se desarrolló en el Teatro Calderón de la Barca de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y reunió a representantes del sector empresarial, la academia y organismos internacionales para analizar el papel de la integridad como un factor que fortalece la competitividad y la sostenibilidad de las organizaciones. La agenda contó con la participación de representantes de la Embajada de los Estados Unidos, del Chair de Transparencia Internacional, señor François Valérian, además de un foro empresarial sobre liderazgo e integridad y la incorporación oficial de nuevas organizaciones a la iniciativa.
Durante el evento se oficializó la adhesión de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Universidad UTE, Grupo Difare, ASOBANCA, AEBE, Cámara Ecuatoriano-Suiza, AON, Fundación FACES, Chubb Seguros Ecuador, Casaplan Motorplan, FEMSA, Cervecería Nacional, UNACEM, Waiken ILW Holding – DIRECTV, PADF y Banco Pichincha, ampliando una red que integra empresas, gremios, universidades y organizaciones comprometidas con el fortalecimiento de una cultura empresarial basada en la integridad.
Conducta Empresarial Responsable nació como una iniciativa de acción colectiva impulsada por organizaciones del sector privado para promover altos estándares de ética, cumplimiento y buen gobierno corporativo. Entre sus miembros fundadores se encuentran Corporación Favorita, Banco Guayaquil, PRONACA, NIRSA, Reybanpac, Corporación Siegfried, Comafors, Nokia, Zurich Ecuador, ANECACAO, Arca Continental Ecuador, Duragas, la Cámara Ecuatoriana-Alemana y la Universidad Espíritu Santo (UEES).
Desde su lanzamiento, CER ha consolidado una estructura de gobernanza conformada por un Directorio y comités de trabajo, además de establecer espacios permanentes de diálogo entre empresas, academia y sociedad civil. La iniciativa cuenta con el acompañamiento técnico de Compliance Ecuador y el monitoreo independiente de Fundación Ciudadanía y Desarrollo – Transparencia Internacional Ecuador, fortaleciendo la credibilidad y el seguimiento de sus avances.
Como parte de su hoja de ruta, Conducta Empresarial Responsable continuará impulsando el desarrollo del Estándar Voluntario de Integridad Empresarial para Ecuador, así como herramientas prácticas, espacios de capacitación e intercambio de experiencias para fortalecer los programas de compliance de las organizaciones participantes. Asimismo, promoverá alianzas con organismos internacionales e iniciativas similares de América Latina para compartir buenas prácticas y contribuir al fortalecimiento de la cultura de integridad en el país.
«La integridad empresarial cobra verdadero valor cuando deja de ser el esfuerzo aislado de una organización y se convierte en un compromiso compartido. Conducta Empresarial Responsable demuestra que las empresas pueden competir, crecer y generar desarrollo sin renunciar a sus principios, construyendo juntos un entorno de negocios más transparente, confiable y sostenible para el Ecuador», señaló Santiago Reyes, director ejecutivo de Conducta Empresarial Responsable.
Con este segundo encuentro nacional, Conducta Empresarial Responsable consolidó una nueva etapa de crecimiento institucional al incorporar nuevos miembros y fortalecer una plataforma de colaboración que promueve la ética, la transparencia y el buen gobierno corporativo. La iniciativa reafirmó que la acción colectiva constituye una herramienta clave para fortalecer la confianza en el entorno empresarial y contribuir al desarrollo sostenible del Ecuador.
