octubre 24, 2026
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¿Cómo medir a un político?: Abdul El-Sayed ante la paz, noviolencia, DDHH y democracia

Durante los últimos dos meses, Pressenza ha seguido de cerca la campaña electoral de Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado de los Estados Unidos por Michigan. [1] Desde el principio nos pareció un político que merecía atención desde la perspectiva de la paz y la noviolencia. Pero ¿en qué criterios se basa esta impresión?

Evaluar a un político es más difícil de lo que parece. Si no nos limitamos a comprobar si compartimos sus propuestas, sino que buscamos saber si sus acciones contribuyen a la paz, la noviolencia como metodología, a los derechos humanos y la democracia, el programa electoral se queda corto.

También hay que observar cómo reacciona ante la violencia; si aplica el mismo rasero a su propio bando que al adversario; si dialoga con quienes lo cuestionan; si reconoce los sufrimientos de ambas partes; y si corrige sus errores manteniendo la coherencia entre los medios y los fines.

Sin embargo, si se seleccionan los hechos a conveniencia, se pueden construir imágenes casi opuestas de un mismo político. En el caso de El-Sayed y su postura sobre el conflicto israelí-palestino, conviven un lenguaje que a veces es muy duro, la admisión de un error («I made a mistake») tras las polémicas que desataron sus palabras tras el ataque a la sinagoga ‘Temple Israel’, [2] y el posterior respaldo de Sander Levin —histórica figura demócrata judía de Michigan—, a pesar de mantener un «desacuerdo significativo» (significant disagreement) sobre la cuestión palestina. [3]

¿Cómo encajar datos de este tipo? Sería fácil armar un perfil eligiendo solo los que mejor nos convengan. Para evitar esta arbitrariedad, optamos por el camino inverso y definir primero qué íbamos a observar y valorar, considerar después los datos o los hechos y, solo al final, proponer una evaluación.

La primera versión del marco de análisis incluía 14 indicadores. Pero al intentar volcarlos en una tabla, quedó claro que el apartado de «políticas e ideas» se concentraba demasiado en la guerra, Israel y la política exterior. En cambio, casi desaparecían la sanidad, el coste de la vida, el empleo, el dinero en la política, la vivienda, la educación, el medio ambiente y los derechos civiles; temas que también son fundamentales en el programa de El-Sayed [4]. Además, la «radicalidad del lenguaje» encaja mejor dentro del estilo político.

Por eso ampliamos el marco a 20 indicadores básicos divididos en tres áreas, más un indicador de resultado independiente sobre la capacidad de superar divisiones. Este fue el primer fruto de poner a prueba nuestra propia herramienta.

FUENTE: pressenza.com