FRANCIA ARDE MIENTRAS EUROPA HIERVE / Pedro Pierre
En Francia la revuelta de los estudiantes de secundaria ha sorprendido por su amplitud y su violencia extrema. Ya dura más de un mes. Recibió el apoyo de organizaciones sindicales y sociales como de los partidos de izquierda. Reclaman por el alto costo de la vida, el abandono del sistema educativa y la ausencia de oportunidades profesionales. La crisis es bastante grave por es el resultado del sistema neoliberal que favorece a las clases ricas y sus grandes corporaciones a costa de las clases medias y populares.
La situación en los demás países europeos es bastante parecida a la de Francia. Pero, ¿de donde proviene esta situación cahótica de Europa? Estados Unidos ha logrado que manejen el Estado gobiernos de derecha, en la Unión Europea menos en España. La dirección de la Unión Europea es también muy derechista, es decir muy capitalista. Además, la crisis económica golpea fuertemente a los países europeos. Desde la destrucción del oleoducto ruso que llevaba petróleo y gas a Europea, hace 4 años, los países europeos compran mayoritariamente su petróleo y su gas a Estados Unidos, 3 veces más caros que los de Rusia. Frente al retiro progresivo de Estados Unidos de la OTAN (Organización del Tratado militar de los países del Atlántico Norte), los países europeos tienen que aumentar significativamente su gasto militar para la defensa europea y el apoyo a Ucrania en su guerra contra Rusia. Los enfrentamientos de Israel-Estados Unidos contra Irán dejaron el control del petróleo -20% del comercio mundial- en manos de Irán con el cierre del estrecho de Ormuz, lo que provocó el alza mundial del petróleo superior a 100 dólares. Otra dificultad económica es la producción de material electrónico cuyas materias primas -o ‘tierras raras’- están principalmente en China y Rusia. Por otra parte,Europa tiene dificultad para producir carros eléctricos por los precios baratos el comercio chino… Por todo eso y más, el costo de la vida en Europa ha aumentado mucho en estos últimos años.
Los gobiernos europeos se aferran al sistema neoliberal… y los jóvenes estudiantes se cansaron de verse olvidados y con un futuro sin mucha esperanza. Además de Francia, fuertes manifestaciones se están dando en Italia, España, Portugal, y Albania, como también en Argentina y Asia -India e Indonesia. El malestar con el sistema capitalista neoliberal está generalizado en todo el planeta y el fascismo del presidente Trump demuestra la incapacidad de este sistema a lograr un mundo más justo.
Para devolver la calma el presidente francés, Emmanuel Macron, ha prometido parches como siempre: Nombrar profesores, enviar ayuda financiera… y castigar a los autores de actos violentos. Curiosamente, la mayoría de las manifestaciones de los estudiantes de secundaria no son violentas. Parece que son grupos interesados que crean deliberadamente el caos y las destrucciones… ¿Quién les financiará? ¿No será el mismo gobierno para deslegitimar a los estudiantes que protestan? La conferencia episcopal francesa pide “que cesen los disturbios y que se escuchen y atiendan las demandas legítimas mediante el diálogo y el respeto a la justicia”. ¿Por qué no denuncia los obispos que ‘los mayores disturbios los causa el mismo gobierno y su sistema opresor’? Dice un analista que «el problema de fondo es que los políticos no son capaces deofrecer esperanza de una vida mejor a muchos europeos, porque la economía crece solo lentamente y los gobiernos han acumulado enormes deudas, lo que les deja poco margen para sostener un mayor gasto público o recortar impuestos». Definitivamente el sistema neoliberal ha fracasado.
Por otra parte se pide conversaciones con el gobierno para resolver las peticiones mediante un diálogo con los representantes de los diferentes grupos involucrados en las protestas. Pero parece que estamos ante un impase. El gobierno quiere resolver sólo el problema mediante medidas a corto plazo, mientras la crisis es estructural. Y los estudiantes levantados, ¿están articulados para ofrecer sus representantes y portavoces? Tal vez los jóvenes han descubierto que la clave es la participación política a corto y mediano plazo. Un sistema económico dominante de la política es el resultado de varios siglos: una tarea de largo alcance. ¿Encontrarán apoyo en los partidos de izquierda muchas veces más interesados en hacer avanzar sus proyectos ideológicos que asumir la voz de un pueblo que se organiza, reclama y hace propuestas alternativas? Se trata de preguntarse qué proyecto de vida y de sociedad se quiere llevar adelante. La sociedad consumista europea ahoga estas preguntas y sus respuestas. El desinterés a la política como organización del convivir ciudadana está en el centro de los problemas. No son los demás que van a resolver los problemas que afectan a todos, sino todos o una gran mayoría -nosotros mismos- mediante una participación activa en organizaciones populares, sociales, sindicales y políticas. Ese es el camino de una verdadera democracia y de un verdadero cambio… o sea el ejercicio efectivo de un poder popular organizado: la política.
Que los cristianos y los hombres y mujeres de buena voluntad seamos ejemplos de una vida comunitaria que se va organizando económica y políticamente para ser “sal, luz y fermento” de la sociedad que queremos y que construimos juntos paso a paso.
