octubre 20, 2026
Portada » Blog » La sombra cerrada de la IA

La sombra cerrada de la IA

Lo que se pretende es adaptar la IA a nuestros espacios políticos, sociales y académicos, dar un salto cualitativo al fracaso, como mecanismo de aprendizaje. No cerrarnos en el facilismo programático, que lo único que hace es volver al ser humano un ser insensible y con alienaciones. 

Por: Lucas Z. Granda.

La IA vino para quedarse y el ser humano para adaptar la herramienta a sus diferentes procesos, que le demandan tiempo, para reducirlos y darle un valor agregado a sus productos, todo a través del pensamiento complejo y crítico, que debe tener un aporte constante del ser humano.

Lo contrario es una obsesión y dar rienda suelta al placer de scrollear. Allí me topé con una exposición virtual, como muestra de la caracterización negativa de la adaptación de la IA. Era una sesión asincrónica, con muchos participantes, más que un auditorio presencial, teniendo un corte político. La mayoría del público no capta el hilo conductor de la propuesta que ofrece el panelista. De nada sirve conocer los prom y los codinomes para mejorar la búsqueda, teniendo información privilegiada; si vas a leer toda la exposición, si los ejemplos los sigues leyendo y si la ponencia es la misma repetición de una clase monótona y sin cumplimientos de objetivos pedagógicos. Entiendo que el objetivo que todos saben y nadie lo menciona abiertamente, es conseguir la certificación y tener el incentivo para continuar con el financiamiento.

Por mas inteligencia artificial e insumos que pueda presentar un ponente, no reemplaza la metodología, la experiencia en el campo de su especialidad, la línea crítica militante que se ha construido a lo largo de su ejercicio profesional. Un inventito no puede ser la eterna fresa del pastel de la inocencia curiosa que se utiliza para cautivar al público, inútilmente pensando que se envuelve en un pensamiento crítico real. Considerando de manera solapada una clase modelo, generada por un estadista, pero solo están llenando un espacio incongruente de quien profesa estos espacios desde el nacimiento del proyecto educativo.

Conocí al ponente hace 7 años, gran militante programático y un cuadro valioso para la lucha contra la desinformación, inmiscuido en el buen ejercicio del quehacer político local territorial; pero eso fue hace poco menos de una década. Siento que el tiempo no pasó por él, no tuvo evolución, no tuvo desprendimiento, no fracasó para crecer, no soltó el árbol que le dio sombra, no asimiló su rol; puso cerca su casa y no tiene los materiales para construirla.

Algunos espacios son necesarios y otros hay que saber recomendarlos para que otros tengan la oportunidad de discernir con sus procesos, pero hay espacios que hay que cortar, porque sueles acabar creyéndote parte de procesos en donde solo encuentras instrumentalización e intereses subalternos, como también líneas políticas contrapuestas.

Saber soltar no solo es en el amor, es en todo.

FUENTE: pressenza.com