octubre 16, 2026
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Más allá del ‘halcón’: la política exterior de la primera ministra japonesa Takaichi en seis perspectivas

Mirar la política exterior desde una perspectiva de paz lleva naturalmente a fijarse en el refuerzo militar y las tensiones. Pero ¿qué emerge si, al menos de entrada, ponemos primero entre paréntesis ese juicio y observamos con frialdad lo que los medios internacionales ven o temen en la política exterior de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi?

Cuando asumió el cargo en octubre de 2025, la imagen que predominaba de Takaichi era sencilla: heredera política de Shinzo Abe, conservadora, «halcón» en materia de seguridad, dura con China y favorable a la revisión constitucional. También se mencionaban sus vínculos con Taiwán y las visitas al santuario de Yasukuni, que conmemora a los caídos japoneses, incluidos catorce criminales de guerra de clase A, y que por ello es objeto de controversia en China y Corea del Sur.[1]

Casi un año después, la pregunta ya ha cambiado. Ya no es solo «¿es Takaichi un halcón?», sino «¿cómo actúa en la práctica diplomática?».

Estados Unidos: aliado fiable, pero ¿hasta qué punto autónomo?

Desde Washington emerge, ante todo, la centralidad de la alianza entre Japón y Estados Unidos. Con Donald Trump, Takaichi ha recurrido al legado de Abe, combinando diplomacia personal, inversiones, minerales críticos y defensa. [2] Para el establishment de seguridad estadounidense, un Japón más implicado en disuadir a China es un aliado deseable.

Sin embargo, el Financial Times ha puesto el foco en la otra cara de la moneda: ante la imprevisibilidad de Trump, Tokio no dispone de un verdadero «plan B».[3] En este sentido, Takaichi no acepta automáticamente todas las demandas estadounidenses. En el caso del Estrecho de Ormuz, el Gobierno ha invocado los límites jurídicos para el empleo de las Fuerzas de Autodefensa y ha privilegiado la diplomacia.[4] ¿Qué margen de autonomía puede construir Japón dentro de una alianza que sigue siendo fundamental?

Europa: ¿en qué se está convirtiendo Japón?

En los principales medios europeos, el reforzamiento de la defensa se interpreta también como una transformación de la identidad de la posguerra. Le Monde ha recordado el artículo 9 de la Constitución de 1947, la «cláusula pacifista» por la que Japón renuncia a la guerra y limita el uso de la fuerza. [5]

Las exportaciones de armas, la capacidad de contra-ataque, la revisión de la Constitución y el debate sobre las «tres reglas no nucleares»; es decir, no poseer, no producir y no introducir armas nucleares; plantean una pregunta más amplia. Al hacerse Japón militarmente más fuerte, ¿qué se conserva del Japón de la posguerra? [6]

Australia: ¿hacia un papel regional más autónomo?

En mayo de 2026, Takaichi definió la relación con Canberra como una «casi alianza», ampliando la cooperación en defensa, energía, minerales críticos y seguridad económica. [7] La ABC ha puesto de relieve un dilema compartido con Japón, de seguir contando con Estados Unidos, pero reduciendo el riesgo de depender únicamente de Washington. [8]

Una red más densa con Australia, Corea del Sur, Filipinas, India y el Sudeste Asiático podría ampliar el margen de maniobra de Tokio. Sin embargo, es pronto para hablar de autonomía estratégica.

Corea del Sur: separar historia y cooperación

En Corea del Sur, las expectativas iniciales eran negativas. Pesaban Yasukuni, el colonialismo, la cuestión de las ‘mujeres de confort’ (mujeres, muchas de ellas coreanas, forzadas o sometidas a coacción en el sistema de burdeles militares japoneses) y la de los trabajadores movilizados durante el dominio colonial.

No obstante, la relación con el presidente Lee Jae-myung ha resultado más estable de lo previsto. Ambos líderes han intensificado los encuentros y la cooperación en asuntos de energía, minerales críticos, cadenas de suministro, Corea del Norte y coordinación con Estados Unidos.  [9]

Takaichi no ha modificado su visión de la Historia. La cuestión es si sabe separar las convicciones ideológicas de la gestión cotidiana de las relaciones entre Estados. Los nudos históricos siguen abiertos: la solidez de este pragmatismo será una prueba importante.

China: antes de la gestión del conflicto, la «base política»

Para los medios de la China continental, se impone la cautela. En este sentido, Xinhua, CGTN, China Daily y Global Times están mucho más próximos a las posiciones oficiales del Gobierno y del Partido que los grandes periódicos occidentales. Por tanto, reflejan sobre todo la imagen pública y semioficial china de la política de Takaichi.

Las declaraciones de noviembre de 2025, según las cuales un conflicto en Taiwán podría constituir para Japón una «situación de amenaza para su supervivencia», son presentadas como la causa fundamental del deterioro. Pekín sostiene que socavan la «base política» fijada por los cuatro documentos fundamentales que, desde el comunicado conjunto de 1972, rigen las relaciones sino-japonesas. [10]

China Daily vincula esas declaraciones con el rearme, las exportaciones de armas y la red de cooperación en seguridad tejida por Tokio, y acusa al Ejecutivo de predicar unas ‘relaciones estables’ mientras obra en sentido contrario. [11]

El South China Morning Post de Hong Kong añade un elemento de análisis diferente. La presión china no ha debilitado necesariamente a Takaichi, y Pekín ha tenido dificultades para movilizar a los países asiáticos contra Japón. [12] La respuesta china, además, podría acabar endureciendo el clima regional.

Sudeste Asiático: confianza, pero sin lógica de bloque

En el Sudeste Asiático, Japón goza todavía de una elevada confianza. The Straits Times ha descrito la profundización de los vínculos con la ASEAN como un interés nacional de tipo ilustrado. Esto es, racional y con visión de largo plazo, para reforzar la resiliencia regional protege también las cadenas de suministro japonesas. [13]

El Instituto ISEAS–Yusof Ishak señala, sin embargo, una reserva importante. El rearme japonés no es necesariamente rechazado; se volvería problemático si resultara demasiado conflictivo, marginara a la ASEAN o empujara a la región hacia una lógica de bloques.[14] Muchos países parecen desear no solo un Japón ‘más fuerte’, sino uno que les ofrezca más opciones diplomáticas sin obligarles a elegir entre China y Estados Unidos.

Seis perspectivas, seis criterios distintos

Con todo ello, decir que en el extranjero se entretejen juicios «positivos» y «negativos» sobre Takaichi aclara poco las cosas. En Estados Unidos se observan tanto la capacidad del aliado y su autonomía; en Europa, la transformación de la identidad del Japón de posguerra; en Australia, la capacidad de sostener el orden regional; en Corea del Sur, la separación entre controversias históricas y cooperación; en los medios chinos, la distancia de Tokio respecto a la base política tradicional de las relaciones bilaterales; en el Sudeste Asiático, si un Japón más fuerte amplía o restringe las posibilidades de elección de los demás países.

¿Podemos realmente poner estas seis lecturas en el mismo plano? Probablemente no: son seis criterios distintos de «buena diplomacia».

Takaichi está superando, en el ejercicio práctico del cargo, aquella imagen inicial de mera ‘heredera de Abe’ y ‘halcón antichino’. Sigue siendo dura con Pekín, pero no secunda automáticamente a Washington; coopera con pragmatismo con Seúl y ensancha los vínculos con Australia y el Sudeste Asiático.

Sin embargo, sería prematuro calificar todo esto de «autonomía estratégica». Por ahora se vislumbran señales de una búsqueda: mantener la alianza con Estados Unidos como eje central, pero densificar otras relaciones para ampliar el margen de acción de Japón.

Esa búsqueda, ¿evolucionará hacia una mayor autonomía en el seno de la alianza, o reforzará, ante todo, una red de seguridad centrada en Estados Unidos? Aún es pronto para responder.

Queda entonces en pie aun pregunta: ¿qué falta en este mapa conceptual? Una vez aclarados los criterios de los principales medios, podemos pasar a la siguiente fase: sacar a la luz lo que queda fuera.

Fuente: pressenza.com

Notas y fuentes:

[1] Reuters, 21.10.2025; AP, 15.08.2026.[8] ABC Asia, 04.05.2026.
[2] Reuters, 28.10.2025.[9] Associated Press, 19.05.2026.
[3] Financial Times, 20.08.2026.[10] Xinhua, 07.05.2026.
[4] Reuters, 18.03.2026.[11] China Daily, 29.07.2026.
[5] Le Monde, 14.08.2026.[12] South China Morning Post, 19.03.2026.
[6] Le Monde, 06.08.2026.[13] The Straits Times, 21.05.2026.
[7] ABC News Australia, 04.05.2026.[14] ISEAS–Yusof Ishak Institute, 04.02.2026.